Esta mañana me has sonreído, creo que he logrado que tu cara se ilumine con tan solo desearlo, te parecerá extraño, pero hay algo en ti que hace despertar al niño que permanece escondido y le obliga a hacer el payaso a cambio de una sonrisa ¿Será que quiero sentir algo? ¿Será que ya lo siento? Necesito verte contenta, aunque parezca extraño, sé que esa sonrisa ha sido gracias a mí, y más extraño resulta que necesite verla brillar, me ilumina el día.
Tengo que confesarte que me da miedo dar un pasó más allá, temo acercarme demasiado y hacerte huir, como si algo me dijese que no es el momento, pero esa sonrisa me ha hecho creer que ahora, tal vez ahora, los planetas se estén alineando por algún motivo y se que todo saldrá bien ¿Puedes sentirlo? Me pregunto al mirarme puedes leer en mis ojos, si por casualidad se ha cruzado por la mente la sola idea que podemos encontrar ese sendero juntos, que nuestros pasos se acompañarán el uno al otro en un misma dirección ¿Lo has pensado? ¿Has sentido que todo puede ocurrir? Te confieso que yo sí., y esta mañana he visto una señal, se te ha escapado al verme, ha sido solo un instante, un segundo fugaz, contenido por tu timidez, pero radiante y vivo, claro que tal vez sea mi imaginación jugándome una mala pasada, pero me he sentido unido a ti durante ese instante efímero, conectado por un solo pensamiento, tal vez sea una tontería propia de un loco que está empezando a sentir algo por un imposible, pero al menos, aquella sonrisa tímida ha sido capaz de acariciar mi corazón con la punta de sus dedos, llenándome de la luz que necesito en el día a día, parece extraño y seguro que lo es, no soy más que un extraño más en tu mundo, un desconocido y estas cosas son las propias de un loco, pero no me importa estar loco, después de haber pasado tanto no puede importar que ponga un dedo en el amor, que me guste observarte, que sienta que me sientes. Imagino que todo esto no es normal, como tampoco debe serlo despertarme por las mañanas con tu imagen grabada en mis sueños, como una exhalación, inundando mi mente, un idiota aún dormido, pero no puedo evitar sonreír al verte ahí, sonriendo, distante, tímida, hermosa. Empezaba a amanecer, las siete y quince, algo me ha dicho que estabas pensando en mí, se que es cosa de locos, pero no me importa, y menos aún sin ser correspondido, sin tan siquiera haberte besado, me conformo con la simpleza de querer, no necesito más, sí, es cierto, debo estar loco... por ti